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La atleta Paula Radcliffe, plusmarquista mundial de maratón, es seria duda para los próximos Juegos Olímpicos al sufrir una leve fractura en el fémur izquierdo. La británica se trasladó hace unos días a Irlanda con la intención de visitar a un especialista y, aunque las lesiones se han cebado con ella en los últimos meses, no pierde la esperanza.

Según comentó la propia Radcliffe, la maratoniana tiene entre “el 90 y el 100 por cien de posibilidades” de competir en Pekín si la recuperación sigue al ritmo previsto por los médicos que la atienden.

El ciclista Joan Llaneras, uno de los deportistas más laureados del deporte español, afronta en Pekín sus cuartos y últimos Juegos Olímpicos en Pekín y ya sabe cual sería sus despedida perfecta.

Auténtico referente en el velódromo, el ciclista tiene un objetivo claro: “terminar en el podio y si es en lo más alto, mucho mejor”. Tiene opciones y por eso lleva meses preparando a conciencia la prueba asiática. Tras los Juegos se retirará y pasará a dirigir las carreras de jóvenes promesas en su Mallorca natal.

El Comité Organizador no quiere dejar nada fuera control y menos en cuestión de clima. Por eso, ha lanzado un segundo satélite de predicción metereológica. Se llama ‘Fengyun 3, en castellano Nube de Viento 3, y con él se obtendrán información más precisa sobre las condiciones climatológicas que se registrarán durante los Juegos de Pekín.

Lanzado en la provincia norteña de Shanxi, el satélite permitirá conocer con exactitud el tiempo que hará cada día sobre cada una de las instalaciones olímpicas.

 

A medida que se acercan las Olimpiadas, el régimen chino comienza a tomar medidas para prevenir la pérdida del control y mantener las apariencias ante los extranjeros de una ficticia paz social


Por Lin Ping

14.05.2008  

 

La cadena de supermercados Carrefour en Beijing

 

Las Olimpíadas de Beijing están a la vuelta de la esquina. A medida que se acercan los juegos, el régimen chino ajusta su control de internet y comienza a tomar medidas para enfriar las actividades sobre el “boicot a Carrefour” para prevenir la pérdida del control.

Debido al boicot del relevo de la antorcha olímpica de Beijing por manifestantes en París, Carrefour, la cadena francesa de venta al por menor se transformó en objetivo del Partido Comunista Chino, especialmente para la juventud que expresa su insatisfacción desde fines de abril.

De acuerdo con el periódico de Singapur, Lianhe Zaobao, no se puede encontrar información sobre “Carrefour” en internet cuando se utiliza un buscador de China continental. Es una medida eficaz, ya que solo algunas ciudades tuvieron protestas el 1 de mayo, el comienzo de la estación de fiestas en China, con solo varios cientos de personas participando.

No hace mucho tiempo, una gran cantidad de manifestaciones se hicieron presentes frente a la cadena de supermercados Carrefour en algunas de las principales ciudades de China continental, cuando muchos ínternautas habían pedido un boicot a gran escala de Carrefour durante el feriado del 1 de mayo.

Buena impresión para extranjeros

Con respecto al reforzado control de internet, Liao Tianqi el editor ejecutivo del “Centro de información de China” con sede en Estados Unidos señaló que “el comportamiento de esos jóvenes chinos, tanto de tierra firme con en el extranjero es muy infantil, ignorante, y en realidad viola la ley, especialmente con el boicot a Carrefour y hacen un daño cómico dentro de las tiendas de Carrefour. El régimen chino no quiere que los medios de comunicación informen sobre eso, e indudablemente no quieren que las personas en el extranjero estén al tanto”.

Actualmente, el régimen continúa enviando mensajes vagos. Anteriormente el portavoz del departamento de extranjería comentó que las actividades de boicot “tienen sus razones”, y que el “lado francés debe pensar sobre ello y examinar lo que ocurrió antes del boicot”. El régimen parece reconocer la validación de las protestas; además por otro lado los medios de comunicación oficiales como el People’s Daily han publicado algunos artículos que dicen al público que “el amor hacia nuestra ciudad es hacer el propio trabajo bien”, y “si las personas chinas sonríen al mundo, el mundo les sonreirá”.

Este vago mensaje oficial es todavía más obvio sobre el tema del líder espiritual de Tibet, el Dalai Lama. Por un lado, Beijing ha dicho que acepta hablar con el representante del Dalai Lama y por otro lado, el People’s Daily ha publicado artículos que una vez más critican los actos del “la pandilla del Dalai”.

Enciéndelo – apágalo

El Sr. Wu Fan, jefe de redacción de la revista digital China Affairs, comentó que “el régimen está manejando el mismo evento en dos escenarios, en el primer escenario asumió una política intransigente, como instigar el nacionalismo dentro del continente para contrarrestar la presión de la comunidad internacional sobre sus asuntos de derechos humanos. Después de que los estudiantes boicotearon Carrefour y empezaron a marchar en la calle, se los frenó inmediatamente, porque eso podía quedar fuera de control”.

 

Me siento profundamente entristecido por la pérdida de muchas vidas y de la de tantos otros heridos en el catastrófico terremoto que golpeó la provincia de Sichuan en China. Me gustaría enviar mi pésame y mi condolencia de todo corazón a aquellas familias que han sido directamente afectadas por el fuerte terremoto del 12 de mayo del 2008. Ofrezco mis oraciones para aquellos que han perdido sus vidas y a aquellos heridos en el terremoto.

El Dalai Lama
12 de Mayo de 2008

Testigo identifica al policía involucrado en el “pleito” en Lhasa


Por Qin Yue y Hao Feng

15.04.2008  

  

Se siguen acumulando evidencias de que el régimen chino montó la violencia en Lhasa para desacreditar las protestas pacíficas de los monjes budistas. Según el traductor chino del Dalai Lama, Ngawang Nyendra, un testigo informó que un policía chino en Lhasa se disfrazó como un tibetano y se unió a los manifestantes sujetando un cuchillo en sus manos.

Este testigo también reconoció al hombre en las noticias de la BBC y en las fotos proporcionadas por China. Una mujer china de Tailandia (que prefiere no dar su nombre) estaba estudiando en Lhasa cuando estallaron las protestas en marzo. Como uno de sus amigos es policía, ella lo visitaba en la estación de policía local y llegó a conocer a otros policías de allí. Después de las protestas del 14 de marzo, ella y otros extranjeros fueron enviados a la estación de policía, donde ella vio entrar con algunos tibetanos arrestados a un hombre con un cuchillo en su mano. Después el hombre se quitó la ropa de tibetano y se puso un uniforme de policía. Al día siguiente a esta mujer la sacaron de Lhasa con otros extranjeros. Cuando llegó a la India vía Nepal, reconoció al policía que había visto con atuendo tibetano en las noticias de la BBC y en las fotos que la Embajada China había distribuido a los medios de comunicación.

En esta página publicamos una copia recortada de la foto distribuida por la Embajada China que pretende mostrar a un tibetano con un cuchillo involucrado en los disturbios.

Ngawang Nyendra dijo que la testigo quedó perpleja al ver al policía en la transmisión de la BBC. Ella se dio cuenta de que el hombre se había disfrazado como tibetano para incitar los disturbios. La testigo se contactó con una organización tibetana en la India y les dijo lo que había visto.

En una manifestación el 17 de marzo, la organización divulgó una foto originalmente distribuida por la Embajada China en la India en la cual el policía aparecía como un manifestante tibetano. En Xinhua y en otras páginas de Internet del régimen chino, después de la manifestación donde habló la testigo, el policía disfrazado había desaparecido de las fotos tomadas en el mismo lugar donde antes se lo podía ver. Recientemente, la foto original con el hombre del cuchillo apareció nuevamente en estos sitios web.

Ngawang Nyendra dijo: “Esta foto con este hombre fue enviada por la Embajada China a la BBC y a Radio Free Asia. La otra foto fue enviada después. Son exactamente iguales, excepto que en la segunda foto el hombre desaparece”. “Por las imágenes de la televisión, se puede ver a este hombre intentando apuñalar a otras personas con un cuchillo. Pero en imágenes posteriores ya no se ve más a esta persona. Estaban actuando. Después de que la gente hizo preguntas sobre estas imágenes, estas nunca más aparecieron en la televisión”.

Otras evidencias

La principal denuncia de la dramática historia contada la semana pasada por el traductor del Dalai Lama, -que el régimen chino incitó los disturbios en Lhasa – luego fue corroborada por otras fuentes. Antes que nada el régimen chino tiene antecedentes de montar esta clase de engaño. Esta no es la primera vez que el Partido Comunista Chino (PCCh) envía policías para actuar como manifestantes violentos en las protestas civiles en Tibet a fin de fomentar la violencia e incriminar a los manifestantes.

En sus “Eventos en Lhasa 2-10 de marzo, 1989”, el periodista chino Tang Daxian reveló cómo el PCCh orquestó la violencia como parte de un plan para suprimir las protestas de 1989 en Tibet.

Según el artículo, “Al amanecer del 5 de marzo, la policía armada en el Tibet recibió la orden de acción del Comandante en Jefe de la Policía Armada, el Sr. Li Lianxiu […] la brigada especial debe asignar inmediatamente a 300 miembros disfrazados como ciudadanos comunes y monjes tibetanos, entrar en la calle de las ocho esquinas y otros puntos de conflicto en Lhasa, para respaldar a los policías de civil y terminar la misión. “Quemar la Pagoda de las Escrituras en el noreste del Templo Dazhao. Destruir el mercado de arroz en la zona comercial, incitar a los ciudadanos a robar arroz y comida, atacar a la Empresa Tibet-Gansu. Alentar a la gente a robar productos, pero solamente en las ubicaciones permitidas”.

Según el comentarista Chen Pokong, “En la protesta de este año, la escena de los disturbios fue muy similar a la de 1989. Un grupo de jóvenes veinteañeros actúan de manera bien organizada. Primero gritan lemas, luego queman algunos vehículos cerca del Monasterio Ramoche, luego irrumpen en las tiendas cercanas y roban, y finalmente queman decenas de tiendas” […] “Las acciones parecían bien planeadas y coordinadas, y se hacían con destreza. En las calles cercanas al Monasterio Ramoche, alguien preparó con anticipación muchas piedras de tamaño similar, de un par de kilos cada una. Como por arte de magia, estas piedras llamaron la atención de numerosos policías y agentes de civil que inundaron la ciudad”.

La descripción de Chen de lo que ocurrió este año está corroborada por la agencia británica de espionaje de alta tecnología GCHQ, cuyos satélites registraron a la policía china incitando los disturbios en Lhasa, según un informe en el Boletín G2.

Estos informes también ayudan a entender los aspectos extraños de un informe en el New York Times sobre la escena en las calles de Lhasa el 14 de marzo. Según el NY Times, “Extranjeros y residentes de Lhasa que presenciaron la violencia quedaron atónitos por lo que vieron y por lo que no vieron: a la policía. Policías huyeron luego de un disturbio inicial y luego no se los encontró en ningún lado”. “Un monje contactado por teléfono dijo que los otros monjes notaron que algunos oficiales estaban más interesados en filmar el video de la violencia que en detenerla. “Sólo miraban”, dijo el monje. “Ellos trataron de filmar algunos videos y usar sus cámaras para tomar algunas fotos”, según el NY Times.

La publicación de la foto del hombre con el cuchillo en Xinhua y su distribución por la Embajada China, según lo informa el traductor del Dalai Lama, concordarían con la observación de este monje.

A pesar de que la persecución en China lleva casi 9 años, el silencio de la prensa se hace más evidente a medida que las Olimpiadas se acercan


Por Axel Borgia

17.04.2008

 

El reconocido actor argentino Hugo Arana, quien participó en la ‘marcha por el verdadero espíritu olímpico y la dignidad humana’ del Relevo Mundial de la Antorcha de los Derechos Humanos en Buenos Aires, Argentina; se estuvo quejando estos días porque en sus declaraciones a la prensa le escribieron siempre la palabra “Tibet” cada vez que decía “Falun Gong”. Ambas palabras no son muy parecidas como para confundirlas por su sonido.

En realidad, este no es un hecho aislado ni casual. Muchos medios, en especial los más importantes del país como La Nación, el grupo Clarín y varias agencias de noticias nacionales, han reducido todas las denuncias de derechos humanos sobre China –que llegan al nivel de holocausto y abarcan todo el territorio chino– a una represión aislada en el Tibet, incluso hasta el punto de alterar las citas textuales.

Pero estas distorsiones en los últimos días han ocurrido no solo a nivel nacional, sino, más bien, en todo el mundo, y tienen que ver con que el asunto de Falun Gong es el que penetra verdaderamente en la llaga de la crisis humanitaria en China.

En el artículo “Llevar una antorcha para China”, publicado recientemente por el periódico estadounidense The Weekly Standard, el prestigioso periodista Ethan Gutmann remarca al respecto que, para el periodismo americano, el asunto de Falun Gong presenta algunas ‘contras’. Entre ellas, dice Gutmann, “los medios dependen de una mínima cooperación del partido (comunista chino) para tener acceso y acreditación. Falun Gong es el enemigo número uno del partido; puesto que es un movimiento espiritual arraigado en todo el territorio chino, es más difícil de contener que un movimiento ‘separatista’ como el de los tibetanos. Esto significa que la zona implicada no es solo Lhasa, sino que es en todos lados, y las noticias tendrían que ser suprimidas directamente en vez de solo limitar el acceso geográficamente. Las historias sobre persecución y tortura podrían generar represalias –bloqueo de websites, detención y, peor aun, perder la posibilidad de operar (en o con respecto a China). Artículos que le pegan palabras de difamación como ‘secta’ a Falun Gong o, aun mejor, que evaden el tema, aseguran el acceso”.

Esto es aplicable también en Argentina, y habría que sumarle la presión directa de la embajada china sobre el gobierno y sobre los medios con amenazas comerciales y relacionales.

En particular, luego de los incidentes en Londres, París y San Francisco, cuando la gente tenía sed de saber por qué eran las protestas y profundizar en las causas, un artículo de Clarín repitió la propaganda del régimen comunista chino al decir que el mayor temor de ese régimen con respecto a las protestas son las ‘autoimnolaciones’, afirmando que los budistas y los practicantes de Falun Gong se autoinmolan. Esto es justamente algo que la maquinaria de propaganda del régimen comunista se ha esforzado por hacer creer en todo el mundo, con el objetivo de enfocar la atención en presuntos actos irracionales o dañinos de las víctimas para convertirlas en victimarios y desviar, así, la atención y la condena internacional sobre la persecución a dichos grupos pacíficos. Incluso en 2001, cuando la persecución a Falun Gong escalaba en brutalidad y la condena internacional crecía, el régimen chino montó escenas de supuestos practicantes prendiéndose fuego en la Plaza Tianannmen, y las distribuyó en todo el mundo. Más allá de que la práctica de autoinmolación es contraria a las enseñanzas de Falun Dafa, esas imágenes en sí –que llegaron también a la Argentina– fueron estudiadas y descalificadas rápidamente por importantes organismos como International Education Development, que en una sesión de la Subcomisión de Promoción y Protección de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, declaró: “El régimen apunta a un supuesto incidente de autoinmolación en la Plaza Tiananmen el 23 de enero de 2001… Sin embargo, obtuvimos un video del incidente que en nuestra opinión demuestra que este evento estuvo montado por el gobierno”. No obstante, siete años después, parece que algunos medios insisten en su difusión, especialmente en momentos críticos, como éste, para el Partido Comunista chino.

El foco puesto en la violencia de los monjes y tibetanos, en el marco de la represión en Tibet, presenta similitudes. Ya existen varias pruebas de la implicación del régimen en orquestar actos de violencia generados por supuestos tibetanos, para transmitir tales imágenes al mundo y al interior de China (ver “ ¿Orquestó el régimen chino la violencia en el Tibet? ”). La valiente irrupción sorpresiva de los monjes ante los periodistas internacionales en Lhasa gritando “¡No les crean! ¡No les crean!” es algo a lo cual los periodistas y observadores del mundo deberían prestar suma atención.

La censura se evidencia con la cobertura de la Antorcha de los Derechos Humanos

Para cubrir esta ceremonia de la Antorcha de los Derechos Humanos se presentaron casi todos los medios argentinos e internacionales que siguen el recorrido oficial de la antorcha olímpica, de Japón, Macao, Francia, Alemania, Londres hasta de China. Y también unos occidentales y chinos, que actuaban como reporteros y que no pudieron identificarse como medios, pero que tuvieron suficiente tiempo para interactuar con todos los periodistas acreditados desde las 10 de la mañana en adelante.

Los periodistas hicieron entrevistas todo el tiempo, pero no se publicó casi nada, algunos apenas mencionaron tres palabras sobre el Tibet. Y cuando mencionaron el tema del genocidio contra los practicantes de Falun Gong, no reflejaron la verdad.

Tampoco se mencionó la presencia o adhesión de diputados nacionales, actores, la directora del INADI y ONGs, o la adhesión del cuerpo entero de la Legislatura Porteña. No obstante, la marcha fue apoyada por cientos de ciudadanos argentinos, algunos extranjeros y otros cientos aplaudiendo a los costados.

La agencia de noticias Associated Press minimizó la marcha de la Antorcha de los Derechos Humanos a “25 personas ataviadas con túnicas rojas y blancas”.

En cuanto a las ‘túnicas rojas y blancas’, pareciera ser un método periodístico para insinuar algo indirectamente. En este caso, muy probablemente es para llevar a los lectores a una imagen de Falun Gong como una “secta”, justamente la calumnia con la que el PCCh tildó a los practicantes de Falun Gong desde el principio de la persecución, hace 9 años, para justificar las violaciones de derechos humanos.

Esto también apareció en un artículo del diario La Nación que le agregó que personas con las túnicas rojas y blancas eran “chinos disidentes agrupados en torno a la filosofía Falun Gong”. Pero estuvo presente una sola china, que el viernes anterior había sido amenazada de muerte frente a la Legislatura de la ciudad si aparecía en el evento del día 11.

El gran temor del Partido Comunista Chino es la revelación de la persecución a Falun Gong en China, porque cuando el mundo descubra la verdadera situación dentro de los campos de trabajo forzado, las torturas y la sustracción de órganos de practicantes de Falun Gong, esto significará el fin del régimen, ya que ni el pueblo chino ni el resto del mundo lo podrán ignorar. Mediante el silencio y la distorsión de los hechos, los medios en realidad se convierten en cómplices de esta persecución.

 

Buda contra los elementos

Los birmanos, que desconfían de un Gobierno que les roba la ayuda humanitaria y está dispuesto a dejarlos morir, buscan refugio en los monasterios budistas

PABLO M. DÍEZ

 

Con un régimen militar que los ha machacado 46 años e impide la entrada de la ayuda humanitaria internacional para no perder el poder, ¿en quién pueden confiar los birmanos para hacer frente a los devastadores efectos del ciclón ‘Nargis’? La respuesta es rotunda: en los 400.000 monjes budistas que hay en el país.

Ante la incompetencia o dejadez del Ejército, los ‘pongyi’, los mismos que se levantaron contra el Gobierno en septiembre del año pasado durante la Revuelta Azafrán, cobijan a los damnificados en sus monasterios.

Así ocurre en Bogalay, una de las ciudades más afectadas por el ‘Nargis’ y en cuyos alrededores podrían haber perecido 80.000 personas. Dicho monasterio está dirigido por el abad Sitagu Nyarneinthara, uno de los líderes más respetados del budismo birmano y a quien la Junta Militar no se atreve a tocar.

Debido a su prestigio, más de 600 personas han buscado su amparo en dicho centro religioso, que atiende a una decena de pacientes en su clínica y reparte agua y alimentos en las zonas colindantes sin recurrir, como es obligatorio, a los militares.

«El Gobierno no se preocupa de recoger a los muertos ni de atender a los vivos», se queja Sitagu Nyarneinthara mientras se interesa por la salud de un anciano al que un médico le toma la tensión.

En el dispensario también está ingresada Ni Larwin, una joven de 20 años de Kunthichaung que salvó su vida y la del hijo que lleva en su vientre. Al igual que ella, Ohmma San, embarazada de ocho meses y natural de la aldea de Yaw Thit, podrá dar a luz porque su marido la ató a su cuerpo para que no se la llevara el ciclón. «Tres de mis familiares han muerto, pero mi pequeño vivirá», se contenta la muchacha animando a su paisano U Khi Win, quien a sus 57 años ha perdido a tres de los ocho miembros de su familia.

Todos ellos confían en que llegue pronto la ayuda internacional, pero no saben que la corrupta Junta Militar requisa los pocos envíos que permite entrar en el país para desviarlos después al Ejército y sustituirlos por otros de peor calidad, que son los que recibirán las víctimas del ‘Nargis’.

Con el fin de silenciar tanto este expolio como la dramática situación, el Gobierno ha sellado las áreas más afectadas, que se concentran en Labutta, Pyapon y Bogalay, para que no entren ni cooperantes ni periodistas extranjeros. Mientras tanto, Buda y sus monjes siguen luchando contra los elementos para salvar a los más débiles.

La ONU, preocupada

En medio de esta situación, la ONU propuso ayer establecer un «puente aéreo» a Birmania y evitar así una «segunda catástrofe» tras el paso del ‘Nargis’, pero la Junta Militar se mantiene firme para controlar la ayuda humanitaria.

«Por el momento, la nación no necesita a trabajadores humanitarios especializados», aseguró el vicealmirante Soe Thein, citado en el diario oficial ‘New Light of Myanmar’. El Gobierno birmano admite 34.273 muertos y 27.836 desaparecidos, aunque la cifra real de víctimas puede ser el triple.

Las necesidades de cientos de miles de damnificados «han sido satisfechas, en cierta medida», declaró. Pero la ONU, Estados Unidos y muchos países occidentales piensan lo contrario.

El secretario general de la ONU Ban Ki-moon expresó «su preocupación y su inmensa frustración ante la lentitud inaceptable de la respuesta a esta grave crisis humanitaria». «Si no entra ayuda extra al país rápidamente, nos arriesgamos a enfrentar epidemias de enfermedades infecciosas que podrían sobrepasar la crisis actual», agregó. «Por lo tanto, llamo lo más enérgicamente posible al Gobierno de Birmania a dar prioridad a la vida de sus compatriotas», dijo.

“Tu no puedes rendirte a las fuerzas del mal. No hay apenas diferencia entre los que apoyan al PCCh y los terroristas”, dijo Chen Qiaowen


Por Li Zhen – La Gran Época

12.05.2008  

 

HONG KONG- Después de que el estudiante de la Universidad Duke, Wang Qianyuan llamara a la huelga a estudiantes de China por los derechos tibetanos, Chen Qiaowen, una estudiante especializada en filosofía en la Universidad de Hong Kong, también se levantó para protestar por la persecución de la gente tibetana por parte del PCCh.

Chen recibió llamadas de investigación de la policía de Hong Kong, además comentarios amenazantes de usuarios de páginas web. Las banderas del León de Nieve Tibetano que ella puso en la Universidad de Hong Kong fueron además quitadas y destruidas durante la noche.

Apoyando los Derechos Tibetanos para que determinen su propio futuro

Con 21 años de edad Chen nació en Hong Kong. Ella asistió a la escuela elemental allí y continuó su educación escolar media en Inglaterra. Actualmente es una estudiante junior enrolada en la Universidad de Hong Kong y se está especializando en Filosofía. Ella visita China continental a menudo.

En una entrevista con La Gran Época, ella dijo que su creación en la bandera del León de Nieve no se enfoca en la independencia tibetana, pero si en el echo de que los tibetanos deberían ser libres para determinar su propio futuro.

Chen además dice que está hace profundamente en desacuerdo al ver que el Partido Comunista Chino (PCCh) no ha vivido de acuerdo a su compromiso de mejorar los derechos humanos después de ganar los derechos de presentar los Juegos Olímpicos. En su lugar, la gente está constantemente siendo arrestada y sentenciada como Hu Jia, un activista para los derechos de pacientes de SIDA y el trabajador de medios informativos Shi Tao. De hecho, el PCCh está forzando a los residentes de Beijing a moverse bajo el pretexto de la Construcción Olímpica y arrestando a aquellos que protestan por su desahucio y precios de compensación injustos.

“Pienso que es terrible como ellos han sido desahuciados de sus propios hogares.”

“En el Tibet, serás arrestado si estás sosteniendo la bandera del León de Nieve. Pienso que deberíamos permanecer de pie por los derechos de los tibetanos, hasta algún grado. La primera razón es que somos responsables de ayudarles, y segundo si Hong Kong no habla claro, será como China.”

Chen continuo, “El PCCh boicoteó las Olimpiadas de Moscú en 1980. No es razonable decir que otros se están ‘volviendo políticos’ cuando ellos están solo haciendo lo que ustedes hicieron antes”.

Acerca de la serie de protestas políticas contra las Olimpiadas, añadió, “Lo que es más político es comprometerse en el nacionalismo.”

Desde que Chen anunció sus protestas en Facebook ha recibido comentarios amenazantes de otros usuarios de la web. Después del incidente donde los tibetanos fueron atacados por sus protestas contra las reglas despóticas del PCCh, ella puso banderas del León de Nieve y palabras de protesta por todo el campus de la Universidad de Hong Kong, pero fueron todas rasgadas en una noche.

“La policía de Hong Kong me llamó más temprano hoy y me dijo que era una emergencia y que debería devolverles la llamada. Cuando les devolví la llamada, me dijeron que querían confirmar si yo aceptaba o no una entrevista de la revista Apple. Me dijeron de reunirme con ellos en la Comisaría de policía la próxima tarde.”

Sobre el tópico de Wang Qiayuan pidiendo por los derechos de los tibetanos, Chen remarca, “Esta niña es inocente. Siento que ella meramente quería que los dos lados opuestos se comunicaran entre ellos. Aparentemente, cierta gente que apoya fuertemente al PCCh son provocados por sus acciones. Pienso que la gente que ha estado amenazando y acosando a Wang Qianyuan y a sus padres han mostrado un comportamiento extremadamente incivilizado”.

Chen no está segura de si ella está preocupada acerca de llegar a ser la “segunda Wang Qianyuan”, pero enfatizó que no iba a abandonar sus esfuerzos.

“Tu no puedes rendirte a las fuerzas del mal. No hay apenas diferencia entre los que apoyan al PCCh y los terroristas. Ellos te amenazan y te fuerzan a hacer lo que ellos quieren, y pienso que eso no es muy aceptable. No estaremos temerosos; no queremos vivir en el temor”.

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